Las quitas permiten reducir parte de la deuda pendiente, pero no son automáticas ni un derecho del deudor. Su aplicación depende del acuerdo con el banco o de situaciones muy concretas.
Reducen parte de la deuda
Requieren acuerdo expreso
No son automáticas
Se aplican en casos concretos
¿Qué es una quita de deuda hipotecaria?
Aunque se mencionan con frecuencia como una posible solución, las quitas son una medida excepcional dentro del sistema hipotecario español.
Por eso es importante entender cuándo pueden plantearse y qué implican realmente.
Consiste en que el banco acepta reducir parte de la deuda pendiente.
Esta reducción puede afectar al capital, a los intereses o a otros conceptos asociados.
La quita implica una renuncia parcial del banco a su derecho de cobro.
Siempre requiere un acuerdo expreso y no se concede automáticamente.
Marco legal básico
No es un derecho del deudor
El banco no está obligado
Solo existe por acuerdo o norma
¿Cuándo se suele plantear?
Insolvencia grave
Deuda superior al valor del inmueble
Deuda residual tras ejecución
Negociación avanzada
Relación Código Buenas Prácticas
Quitas dentro del Código de Buenas Prácticas
En algunos casos, el Código de Buenas Prácticas contempla la quita como una medida intermedia cuando la reestructuración no es viable.
Aplicación excepcional
Requiere cumplir requisitos
Solo en bancos adheridos
No implica cancelación total
Quitas fuera del Código
También pueden negociarse mediante acuerdos extrajudiciales con el banco.